La Voz de Dios
Los fariseos le dijeron: “Maestro, danos tu opinión: ¿está bien que paguemos impuesto al emperador romano o no?” Jesús les contestó: “Hipócritas, porqué me tienden trampas. Enséñenme la moneda con que paga el impuesto.” Le trajeron un denario. Y Jesús les preguntó: “¿De quién es esta cara y el nombre que aquí está escrito?” Le contestaron: “Del emperador”. Jesús les dijo entonces: “Pues den al emperador lo que es del emperador, y a Dios lo que es de Dios”. (Lectura del Evangelio de San Mateo 22, 17-22)
Historias con Calor Humano
El mejor país del mundo es la Nación del Sagrado Corazón
Cuenta la leyenda que estaba un día Dios sentado en su inmenso Reino junto a su ángel más fiel, cuando decidió crear el país más bello y hermoso del mundo, así que comenzó:
A este país le daré dos océanos: uno hermoso y bello que sirva para el turismo, y el otro será igual de hermoso pero servirá para la pesca y la investigación. Le daré también tres hermosas cordilleras: una más ancha, una más alta y una más cálida que las otras, cada una con sus respectivas cualidades pero igual de bellas e importantes. Le daré una fauna inigualable, una hidrografía espectacular y un relieve tan maravilloso que será como mi propio edén. También le daré unas inmensas llanuras en donde el sol camuflará sus rayos en las espigas de los campos. Le daré una riqueza minera tan grande y maravillosa, que como tesoro alguno jamás existirá. Lo colmaré de gente maravillosa, de gente pujante y emprendedora, de gente inteligente que no se doblega ante la adversidad, de gente bella y cálida. Le daré un cielo divino y majestuoso, en donde con solo mirarlo se vea la entrada a mi Reino y se confunda con la belleza en puro. Así en continuo trabajo permaneció el Todopoderoso durante algunos días más, hasta que vio que después de tantos dones y bendiciones otorgadas por él, culmino con éxito su tan añorado país. Entonces le dio por nombre: “COLOMBIA”.
Pero, pasaron los siglos y un día el Señor muy triste llamó a su amigo el ángel y le dijo: Mi querido amigo, me sacrifique y esforcé tanto para crear un país tan lleno de dones y bendiciones, en donde sus habitantes puedan vivir tranquilos, puedan vivir alegres y puedan experimentar a pequeña escala lo fabuloso que es vivir en un paraíso, y hoy me consume el dolor porque allí solo se habla de pobreza, de robos, de violencia, de secuestro, sufrimiento y de muerte. Tengo la esperanza que sus habitantes abran los ojos y vean que país tan maravilloso les fue entregado y valoren la bendición que tienen al haber nacido en él. Por eso, lo colocaremos bajo el amparo de mi Sagrado Corazón, porque su sufrimiento se une a mi dolor en la cruz y las heridas de mi Corazón; y porque solo un ardiente amor podrá devolverle la paz y la felicidad.
Y tú, que has nacido en Colombia, demuestra cada día lo orgulloso que te sientes y el amor que tienes por tu patria. DIOS TE DIO EL PRIVILEGIO DE NACER AQUÍ. Da gracias a Él por EL REGALO DE VIVIR EN COLOMBIA CUIDÁNDOLO Y MEJORANDOLO CADA DÍA CON TUS ACCIONES. |