Aprendemos de la escuela de Jesús las virtudes de su corazón: La mansedumbre, la humildad, la misericordia. Su entrega gratuita y compasiva manifiesta la bondad de Dios y su amor a los hombres.
Optamos por una pedagogía de "acompañamiento" personalizante, activa y creadora donde el alumno, en un clima de libertad, respeto, confianza y exigencia, pueda desarrollarse como artífice de su educación y de su futuro.
Promovemos la relación cercana y la escucha acogedora, lo que supone una especial atención Tutorial, a la labor de orientación, a su acompañamiento continuo y activo.
Buscando dar respuesta a las carencias de los alumnos más necesitados: problemas familiares, ambientales, económicos, problemas de aprendizaje y conducta..., y a cuantos factores conducen al fracaso escolar.
Nos entregamos al trabajo educativo. Adoptamos una programación y metodología renovadas, que permitan responder a las necesidades reales y proponer valores cristianos.
Procuramos que cada alumno desarrolle sus capacidades intelectuales, cultivando de forma especial las técnicas de aprendizaje, laboriosidad y el trabajo en equipo.
Adaptamos nuestra acción educativa a las necesidades de tiempos y lugares: abiertos al entorno social y laboral; audaces y prudentes en las nuevas propuestas pedagógicas, didácticas y tecnológicas.
Proyectamos nuestra acción educativa más allá del aula y del horario académico a través de actividades complementarias orientadas hacia el ocio y su aprovechamiento. Apoyamos a quienes se comprometen en movimientos y grupos de formación humana y cristiana. |