Queridos Padres de Familia; reciban nuestro más cariñoso saludo.
El motivo de la presente es el compartir con ustedes, sobre las ventajas y desventajas que llevaría consigo el alargar la jornada hasta las 4: 30 p.m.
Tenemos muchos años de experiencia en ello. Si diéramos el paso, estaríamos muy tranquilos, porque sabremos manejarlo. Lo más negativo que veríamos es la parte económica; pues habría que subir la mensualidad, en 80.000 pesos aproximadamente.
De alargar la jornada, sería hasta las 4: 30 p.m. para todos los días, incluidos los primeros viernes. No habría alteraciones, para estabilizar bien los horarios familiares.
Respecto a los almuerzos, habría libertad de enviar a los alumnos con lonchera o que almorzaran aquí. En el primer caso, los mismos profesores se encargarían de calentar los almuerzos. En el caso de tomar los servicios de restaurante, la nutricionista profesional junto con la empresa, se encargaría de enviarles a ustedes el menú de cada día, con el visto bueno del Ministerio de Sanidad.
Esta, es una decisión que depende exclusivamente de ustedes; de la mayoría de los padres de familia. No debemos imponer esta decisión tan importante, sin el consentimiento de ustedes.
Por otra parte, también padres de familia, les pediríamos con todo respeto, que “dejaran” sus preocupaciones y problemas en sus oficinas o lugares de trabajo; todo, para lograr el hacer del hogar, lo mejor de todo. El lugar donde se educa, crece y se confía. No tener un hotel de personas que conviven; un taller donde se hacen trabajos e informes; un salón de internet o lugar personal. Necesitamos fomentar el cariño, el calor humano, el valorar a las personas que viven con nosotros. Dedicarnos un poquito de tiempo. Para ello, lo mejor es, dejar las tareas, trabajos y preocupaciones en su lugar. También es importante tener en cuenta el control de los hijos en esas horas tan dañinas en las tardes. La calle no es buena consejera.
Sean muy libres ustedes en responder. Háganlo con entera libertad.
Muchas gracias.
Que el Sagrado Corazón les Bendiga. |