Lic. David Morales Jiménez
Departamento de Pastoral
En el camino de la Cuaresma celebramos el pasada 5 de marzo la Eucaristía de primer viernes en nuestra comunidad, que iniciábamos con la quema de todas esas actitudes y comportamientos que desde el miércoles de ceniza decidimos erradicar de nuestras vidas, y que son expresión de nuestro compromiso de cambiar.
En esta Eucaristía, suplicamos al Señor que permita y anime la realización de su Reino en nuestra comunidad y en nuestra nación; ese Reino en el que impera el amor, la justicia, el perdón, la fraternidad y la paz.
Además, con el Pan y el Vino, le presentamos a Dios, como ofrenda unos signos que simbolizan nuestras prácticas cuaresmales: la oración, el ayuno y la solidaridad, representados a través del oracional corazonista, un juego electrónico y una muestra del mercadito al barrio la paz.
Finalmente, le dábamos gracias a Dios por regalarnos este tiempo maravilloso para crecer como personas, acercarnos a él y caminar realmente por el sendero de la felicidad.
Una Eucaristía que, como todas, nos alimenta, nos compromete a seguir creciendo en la fe y une más nuestra comunidad.