Y aunque el escenario no estaba acorde a tan impresionante elenco, la música, la coreografía y los intérpretes hicieron que todos los asistentes estuvieran anonadados, impactados, emocionados y complacidos durante más de noventa minutos, ¡que espectáculo!, el silencio era único, inspirado por la belleza del arte.
Felicitaciones los estudiantes por su excelente comportamiento y muchas gracias a Royal Russian Ballet por haber compartido con esta comunidad educativa su invaluable talento.